Después de meditar corta pero profundamente, Sofia gruño:
"Odio lo que se hace en nombre del amor ciego."
Retumbo la frase en los cavernosos oídos de un hombre sentado al otro lado del local. Carraspeo, levantó la mirada hacia Sofia y le dijo:
"El-amor-no-es-ciego..."
El silencio que le precedió detuvo el tiempo, y el universo mismo giro en torno a ellos; dos desconocidos, dos opiniones, dos sexos, y un mar de años entre ambos.
"No solo ciego" continuo el hombre después de la prolongada pausa "Es también voraz"
martes, 22 de septiembre de 2015
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