miércoles, 15 de octubre de 2008

Ver 0.99

Recorreme:
Rió seco de mi piel;
el sueño eterno fue
"una maldición."
Aun puede sonreír sin mentir,
aun puede ver la luna llena;
besar en la frente
a la belleza.
Ya no puede prever,
el rió seco de mi piel.

Pecaba cómo ayer,
angustiosamente
cómo ayer,
teniendo, y temiendo
al ángel del miedo,
el suyo y el ajeno.

Aun, se llenaba de aun,
de tierra del reloj de arena
y de la melódica azaña
cantada en la plaza.

sábado, 4 de octubre de 2008

5:56 post mortem (pm)

ME onanisa la conciencia
el perfume de tu ausencia...

Quedan espacios vacíos,
en el anaquel de libros
qué llamara razón;
cómo si me robara
momentos a mi mismo,
entregándolos al por mayor.
Así pues,
me tatúan interrogantes
mis uñas, mi lengua, y vida vivida.
Ahí fuera, los niños juegan,
aquí dentro los adultos también.
Ellos a las peleas, nosotros a los jadeos.

Un año, y mil días,
y aún me masturbas la psi-qué,
desde tus caderas hasta mi alcoba.
Son y siempre fueron todas fanfarrias,
deficiencias y de cuando en cuando
falacias bagatelicas, y astronómicas.