Recorreme:
Rió seco de mi piel;
el sueño eterno fue
"una maldición."
Aun puede sonreír sin mentir,
aun puede ver la luna llena;
besar en la frente
a la belleza.
Ya no puede prever,
el rió seco de mi piel.
Pecaba cómo ayer,
angustiosamente
cómo ayer,
teniendo, y temiendo
al ángel del miedo,
el suyo y el ajeno.
Aun, se llenaba de aun,
de tierra del reloj de arena
y de la melódica azaña
cantada en la plaza.
miércoles, 15 de octubre de 2008
sábado, 4 de octubre de 2008
5:56 post mortem (pm)
ME onanisa la conciencia
el perfume de tu ausencia...
Quedan espacios vacíos,
en el anaquel de libros
qué llamara razón;
cómo si me robara
momentos a mi mismo,
entregándolos al por mayor.
Así pues,
me tatúan interrogantes
mis uñas, mi lengua, y vida vivida.
Ahí fuera, los niños juegan,
aquí dentro los adultos también.
Ellos a las peleas, nosotros a los jadeos.
Un año, y mil días,
y aún me masturbas la psi-qué,
desde tus caderas hasta mi alcoba.
Son y siempre fueron todas fanfarrias,
deficiencias y de cuando en cuando
falacias bagatelicas, y astronómicas.
el perfume de tu ausencia...
Quedan espacios vacíos,
en el anaquel de libros
qué llamara razón;
cómo si me robara
momentos a mi mismo,
entregándolos al por mayor.
Así pues,
me tatúan interrogantes
mis uñas, mi lengua, y vida vivida.
Ahí fuera, los niños juegan,
aquí dentro los adultos también.
Ellos a las peleas, nosotros a los jadeos.
Un año, y mil días,
y aún me masturbas la psi-qué,
desde tus caderas hasta mi alcoba.
Son y siempre fueron todas fanfarrias,
deficiencias y de cuando en cuando
falacias bagatelicas, y astronómicas.
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