jueves, 15 de mayo de 2008

No me hubieras quitado la dicha de escribir...

No me hubieras quitado la dicha de escribir,
Ni las manos del cuello, de la yaga, o el entrecejo.
No me pude dejar escapar,
ni por la ventila cellada;
la puerta inexistente;
o siquiera, por el precipicio
qué en todo momento,
concibiera cómo muerte.
No debía despertar,
ni porqué era todo un sueño;
o porqué era irreal;
mucho menos por lo insipido
que era soñar.
Tiempo...
Tiempo...
Tiempo...
No puedes quitarme el escapar
mucho menos si es mientras
escribiendo, se puede soñar.






Ahora sí, dime mi fin.

sábado, 3 de mayo de 2008

Pendulos.

Existen dentro de las vidas propias
hombres y mujeres... Sin edad.
Seres con pendulos dentro del pecho,
organos amatorios de peculiar "tic-tac"
Lentos, muertos.
Por sangre, musculos y tendones:
Engranajes suizos.
gente muerta, sin capacidad organica
ni poder para morir.