miércoles, 16 de abril de 2008

/bis

No cabe duda en la certeza,
ni en la ausencía la presencía.
No es tiempo ni de tintas,
ni de palabras...
Aqui es dónde se traza la vida;
Muy efimera, y evanesciente,
pero a fin de cuentas muy vida.

1 comentario:

Samuecchi dijo...

No logro concebir la vida sin tintas
ni deseos sexuales.



Un saludo, sr.
D.