viernes, 11 de enero de 2008

Ciclado

No tengo puta idea
de quien soy;
De porqué soy;
De cómo estoy;
De dónde estoy.
Por esa razón
(y pereza),
Duermo religiosamente;
Bebo religiosamente;
amo religiosamente;
Entonces,
cuando soñoliento
me desprendo de
la silla de ese bar;
completamente
embriagado de ti.
Me rindo en tu cintura,
sin resaca o moralina.
Al despertar,
no tengo puta idea
de quien soy...

1 comentario:

Samuecchi dijo...

A veces no sabemos cuán fuertes pueden ser las caderas de una mujer, y el refugio que ofrecen tan desinteresadamente, a veces demasiado sagrado como que para ellas lo noten.

Siempre es un gusto verlo
D.