No dormía desde hacía días; semanas, meses, o quizá jamás lo hizo. Se sentaba frente al ordenador, enmarcado con tabaco a medio terminar; cerveza, prozac, antidigestivos, anticuagulantes, botellas de vino vacias; y pseudo alimento.
Se llamaba a si mismo escritor, y no hacia más que mirar el tono azulado del monitor frente a sus ojos. Esa noche, encorbado sobre su silla, boquiabierto, y babeando un poco. Aparecio un vagabundo, de entre las teclas del ordenador: Un ser garabateado, con la palabra: "QWERTY" colgando de la mejilla derecha, la barra espaciadora en el mentón.
Se estiro un poco y abrio la boca, dejando escapar un fetido aroma, mientras pronunciaba su frase de toda la vida:
"¿Tiene unas monedas joven?"
"Hace días que no he comido bien"
Él, inmutado por la presencía vagabundezca, sole estiro la mano para alcanzar una bolsa de frituras. Que contenia una mezcla de tabacos, alcohol, y presisamente eso, frituras. El vagabundo no puso reparo ante tan repugnante mezcla, y la apuro cómo si se tratara de un manjar. Solto un sonoro "Burp", dejando escapar el humo de los cigarros muertos, y le miro con ojos perdios y llenos de afecto
"Es todo lo que tengo, ahora largate."
"Que debo escribir"
El vagabundo, repozo su cabeza sobre el regazo del escritor, y rodeo su cuerpo con el brazo derecho.
Meses después publicarón una maravillosa historia de aberraciones y amor.
sábado, 6 de octubre de 2007
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1 comentario:
¿Eso es lo que nos preparo Octubre?
(:
realmente disfrute leer esa aberración.
y lo de amor?
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