Cuenta las estrellas extintas,
Cada una de tus palpitaciones;
Hasta la última gota del mar.
No te queda claro nada...
Recuerda cada niño muerto;
Las gerras santas del mal;
Bebe de la ignorancía de las masas,
Solo así lo sabras.
En tu túmba, te quedaras,
ahora eres como esas estrellas;
igual que aquellos respiros sin respirar;
la sequia en el desierto;
La vida que ellos no veran;
La impiedad de los fanatistas;
Tu cultura general...
Cancer, hiel, absoluta nada.
Te guardo esté recuerdo
de todo el mal que pudiste pasar.
miércoles, 3 de octubre de 2007
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3 comentarios:
Respiros sin respirar.
Bien al que consigue lo que quiere.
Hacemos de los recuerdos fantsamas vivos.. al menos no he aprendido a dejarlos como heridas.
Nunca suponemos lo que dicen las almas extintas.
Hoy que es mi cupleaños, les pondré más atención, y los invitaré a cenar conmigo.
Un saludo
D.
el licuado mental estuvo aquí
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