Llorame dulce viento,
que en mi agonia, tu sufrimiento
es vetado por mi dolor
el que me causa el miedo y el amor...
¡Jala el gatillo, niña hermosa!
Haz perpetua así mi prosa,
Elimina todo mi ego,
para ser inmortal luego.
Ensimismadas mi vida y la muerte,
aproximadas por arte hiriente;
trae pues tu hiel y tu castigo,
yo ya no puedo vivir conmigo.
domingo, 19 de agosto de 2007
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2 comentarios:
Viejo amigo de la infancia y de la vejes, en este mundo nos encontramos rodeados de nuestro incansable impetu de amargura felicidad, creyendo en lo que nos puede hacer bien pero nos hace mal, pero que hacemos viejo Bilis, nada simplemente por que esa es nuestra naturaleza dejar que todo siga el rumbo de las cosas viviendo como siempre en nustra mente oscura, nos vemos luego querido amigo, tu amigo Valaris.
Doble filo.
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