lunes, 16 de julio de 2007

Hedonismo

Ha un tiempo, la carne (no la tuya, ni la mía)
me tiene completamente fascinado.
Un adicto empedernido de la lujuría.
Avido de más y más fulgores de noches
con feminos perfumes adornadas.
Agrego también a mis hambres,
la sed mortal que solo el acohol
(materializado como sangre),
a podido brindar, de mismo
modo que brindo al tomar.

Entonces, carne y sangre,
se conjugan como un par de
necesidades, que lleven a mis
fantasias hedonistas directo a la
tumba que habra de cobijar ese que
sera mi putrido cuerpo emperdernido.
Volvere a erradicarme de mi vida,
aderezando la despedida, con
más cuerpos semidesnudos,
cuerpos como el tuyo,
o como el del licor.

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